Un buen enmarcado no solo luce bonito: también conserva. Con el tiempo, la luz, la humedad y los materiales inadecuados pueden amarillear un papel, ondular una lámina o deteriorar una acuarela. El enmarcado de conservación existe justo para evitarlo.
Passe-partout y cartones libres de ácido
Los cartones convencionales contienen ácidos que, con los años, «queman» el papel y dejan marcas amarillentas. Los materiales de conservación son libres de ácido: mantienen la obra estable y evitan ese deterioro.
Cristal con protección UV y antirreflejos
La luz ultravioleta hace que los colores pierdan intensidad. Un cristal con filtro UV reduce ese daño de forma notable. Y si la obra estará en una zona con mucha luz o reflejos, el cristal antirreflejos mejora además la visión de la pieza.
Montajes reversibles
En obra de valor, montamos la pieza con sistemas que no la dañan y permiten retirarla sin dejar rastro: nada de pegamentos agresivos ni cintas que marquen. Conservar también es poder deshacer el montaje el día de mañana.
Separación entre obra y cristal
Cuando conviene, dejamos una cámara de aire entre la obra y el cristal para que «respire» y evitar que se pegue con la humedad. Un detalle que protege especialmente a fotografías y acuarelas.
En resumen: el enmarcado de conservación es una inversión en el futuro de tus piezas, sobre todo si tienen valor sentimental o económico. En Art i Marcs trabajamos con materiales de calidad y te explicamos, para cada obra, qué protección merece la pena. Consúltanos sin compromiso.